El Ministro de Gobernación, Francisco Rivas Lara, acompañado del Viceministro de Seguridad y el Director General de la Policía Nacional Civil (PNC), visitaron las instalaciones de la Academia de Salamá, Baja Verapaz.

Luego de hacer un recorrido por las instalaciones y observar una presentación de los principales avances de la Academia, el Ministro se dirigió a los 333 alumnos, entre ellos 64 mujeres, que conforman la Tercera Promoción que se graduará en diciembre, para instarlos a seguir adelante en sus aspiraciones policiales.

pnc-ministro-2“Ustedes representan una esperanza de vida, de honestidad y de probidad, los felicito a todos por haber tomado la decisión de ser los nuevos agentes de la PNC, y sé que van a salir y servir de conformidad con lo que clama, con lo que pide nuestra población guatemalteca. Deben poner en práctica el acceso a la comunidad, generación de confianza hacia la población guatemalteca, servicio con el cien por ciento de eficiencia, ustedes son privilegiados están en una academia verdaderamente con capacidades que sobresalen comparadas a otras dependencias” explicó Rivas Lara.

Así mismo expresó que como parte de la dignificación, ésta promoción ya está dentro del presupuesto de la PNC, por lo que cuando se gradúen ya estarán trabajando y formando parte de la planilla de la Institución policial.

Defensores de la Ley

pnc-ministro-3

Por su parte el director de la PNC, Nery Ramos y Ramos, les recordó a los alumnos, que al graduarse dejarán de ser ciudadanos comunes para convertirse en los defensores de la ley y la justicia en el país.

“Es un trabajo duro, es un trabajo abnegado pero siempre se tiene que estar dispuesto como agente policial a asumir esos riesgos para servir y proteger de una buena manera al pueblo de Guatemala. La sociedad guatemalteca espera mucho de la policía, de cada hombre y cada mujer que viste el uniforme, las expectativas son altísimas por lo que los invito a no defraudar a los ciudadanos” puntualizó Ramos y Ramos.

  • Nota: Carlos Hernández.
  • Fotografías: Fernando Delgado.
COMPARTIR