Cada día a las siete de la mañana don José Farfán ingresa a la zona cero para continuar con la búsqueda de sus familiares que quedaron soterrados durante la tragedia del Volcán de Fuego, el pasado 3 de junio.

 

A su llegada, don José saluda a los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), asignados en el cordón de seguridad, quienes le explican las medidas requeridas para permanecer en el área, debido a la constante actividad del coloso, mientras le dan una mascarilla, para que proteja sus vías respiratorias.

Tras colocarse la mascarilla y escuchar a los agentes, camina alrededor de dos kilómetros, hasta llegar al punto en el que antes estaba su vivienda y ahora solo queda un agujero, que con ayuda de rescatistas ha cavado, para encontrar los restos de sus seres queridos.

En este lugar también es asistido por otros elementos de la PNC, encargados de realizar supervisiones periódicas, a quienes, luego de horas de excavación, les comenta que por fin logró localizar a uno de sus familiares, por lo que los agentes proceden a ayudarlo con el traslado de los restos al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF).

“Estoy muy agradecido con ellos, porque todos los días han estado con nosotros, nos informan y también nos ayudan a salir si hay lluvia o si hay otra alerta para salir de inmediato, con lo cual han protegido nuestra vida” declara al referirse al trabajo de la PNC.

La situación de Farfán forma parte de los casos que a diario han venido atendiendo los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), que desde el día de la tragedia natural, han permanecido en esta zona.

El oficial Sergio García, explica que dentro de las labores del personal policial, además del rescate de vidas humanas durante los primeros días, es mantener un cordón de seguridad, por medio del cual verifican la identidad y el motivo de quienes llegan para ingresar al área y brindar las recomendaciones pertinentes.

“Permanecemos en la zona cero desde el día de la tragedia, para ayudar, para sumar, sin importar el riesgo que esto representa para nosotros también, porque estamos firmes en nuestro compromiso de proteger y servir a los guatemaltecos” puntualizó García.

Hacen recorridos de verificación y evacuación, ya que se tienen establecidos horarios de ingreso a partir de las siete y de salida a las trece horas, debido a la inseguridad del lugar. Cuentan con insumos como mascarillas, para entregarlas a quienes lo necesitan y dan apoyo moral a los familiares de las víctimas.

Además ponen a disposición las patrullas para el traslado de los restos al INACIF, mientras que otro grupo también brinda seguridad en los albergues.

 

Nota: Génesis Agustín

Fotografía: Roberto López

Video: Felipe Castillo/ Antonio Reyes/ Estuardo Valdéz