Llegar al instituto o escuela y notar la presencia de la Policía Nacional Civil (PNC), en los alrededores, se ha vuelto parte de la cotidianidad de maestros y estudiantes de 116 establecimientos públicos, para quienes esta situación no es motivo de “alarma”, sino de confianza y tranquilidad, ya que saben que forma parte del Programa “Escuelas Seguras”, que este 2019 cumplirá 10 años de haber sido implementado por la entidad policial.

No obstante, la aceptación de los policías en los centros educativos, no siempre fue así, según cuenta el agente Ricardo Rodríguez, quien fue asignado al programa desde sus inicios en 2009, al principio los alumnos se resistían debido a la desgastada imagen que tenía la institución, por lo que se realizó un trabajo de acercamiento constante, cambiando así la percepción y ganando la confianza.

 

“Ha sido un trabajo firme, permanente; un acercamiento paulatino, han sido 10 años de esfuerzos, realizando actividades lúdicas, académicas y deportivas con los alumnos, padres de familia y maestros, con las cuales nos involucramos cada vez más y erradicamos la agresión entre estudiantes de diferentes centros educativos y disminuimos prácticas delictivas dentro y fuera de los establecimientos”

El programa inició con 20 institutos y escuelas, pero debido a los buenos resultados que tuvo, se fue ampliando a solicitud de los directores y padres de los demás establecimientos, por lo que también se incrementó el número de agentes y autopatrullas asignadas.

De 2009 a la fecha los agentes asignados a dicho plan han realizado no menos de 26 mil supervisiones a pie y motorizadas; se han identificado a 23 mil 82 personas sospechosas y se han capturado a 108 personas por cometer diferentes delitos contra los alumnos, según estadísticas de la Subdirección de Prevención del Delito de la PNC.

Fredy Amilcar Cruz, Director del Instituto Rafael Aqueche, recuerda que antes del programa se registraban diferentes problemas como consumo de drogas y alcohol entre los alumnos, además de portación de armas a lo interno del establecimiento, no obstante con la implementación de Escuelas Seguras, estas situaciones se fueron erradicando.

“El programa ha tenido muchos beneficios, llevamos ya más de cinco años de no registrar problemas dentro del establecimiento debido a la gran cantidad de talleres que se han trabajo con los agentes, quienes nos apoyan no solo con la seguridad perimetral, sino en excursiones. Los resultados son óptimos y muy evidentes”

 

Cruz resaltó como uno de los resultados positivos del programa, haber logrado la armonía entre los institutos de la zona 1, erradicando prácticas de agresión no solo hacia los estudiantes del centro que dirige, sino hacia los demás.

“Antes nuestros jóvenes eran atacados incluso por pandilleros que obtenían los uniformes y se hacían pasar por estudiantes de otros establecimientos, esas células fueron detectadas y desintegradas, ahora ya son más de dos años en que nuestros jóvenes no se atacan y eso es una satisfacción también”.

Para Karina, quien cursa el último año de bachillerato en este establecimiento, indicó que se siente tranquila, no solo por los patrullajes de los agentes, sino de ya no sentir temor de ser atacada por portar su uniforme.

“Antes teníamos que quitarnos el uniforme al salir, porque en cualquier momento te agredían, solo por estudiar aquí. Agradezco que sean prácticas del pasado y que ahora incluso nos podamos comunicar y entablar amistad con los compañeros de otros institutos” puntualizó.

Nota: Génesis Agustín

Fotografía: Felipe Castillo

Video : Felipe Castillo / Estuardo Valdéz