Dentro de las diversas ocupaciones que algunas reclusas tienen para agenciarse de dinero bien ganado, en el Centro Preventivo Para Mujeres “Santa Teresa” ubicado en la zona 18, está el de serigrafistas.

 

Aproximadamente una docena de privadas de libertad, mientras que hacen su rehabilitación, aprenden un oficio que les deja un ingreso de aproximadamente entre dos mil a tres mil quetzales mensuales, a raíz de 5 a 6 quetzales por playera, citó Yolanda Mora una de ellas.

Con tres años de condena, la privada de libertad expone que este trabajo le ha servido para mantener a sus hijos, para que sus días estén pasando lo más rápido posible, además estar ocupada la mantiene alejada de problemas.

Con pocos meses para estar libre expone que al salir seguramente intentará montar un taller de serigrafía lo cual aprendió dentro del penal, y porque no, dice, “Regresar algún día a dar clases a sus compañeras pero ya en total libertad”.

En cuanto al trabajo explicó que su jornada inicia a las siete de la mañana y dependiendo de los pedidos la jornada puede extenderse hasta las seis o siete de la noche, ya que lo importante es que mientras más se trabaje más se gana.

“A veces las empresas piden pedidos grandes en los cuales se han llegado a ganar hasta cuatro mil a cinco mil quetzales al mes, trabajando hasta la madrugada, para satisfacer al cliente, con rapidez pero sin descuidar la calidad”, explicó Yolanda Mora.

Según la Subdirectora de Rehabilitación Social del Sistema Penitenciario, Paola Rivera, para pertenecer a este grupo se crea todo un proceso de selección y capacitación a principio de año.

 

Además las que laboran en el taller deben definitivamente cumplir con requisitos como la buena conducta, proceso disciplinario en sus sectores, respetar normas y estar inscritas en algo laboral mientras no están dentro del taller, o cuando disminuye la producción, apuntó.

En cuanto a las playeras en una gran mayoría son elaboradas en otros centros carcelarios del país como por ejemplo en Pavoncito

Nota: Carlos Hernández

Fotos: Roberto López

Video: Edy Lima/ Antonio Reyes/ Estuardo Valdéz

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