Reclusas de Cobán vencen el ocio a través de la rehabilitación

166
“Las mujeres de condenas largas, siempre hemos pedido una oportunidad, queremos trabajar aprovechar nuestro tiempo, porque en la cárcel solo hay dos maneras de vivir uno se compone o se termina de perder”.

 

Ana Ingrid Celada recluida en el la cárcel para mujeres de Cobán, quien está a punto de culminar la mayoría de su pena, por el delito de secuestro, expuso que en los cuatro años y tres meses que lleva en el mencionado centro penitenciario, ha trabajado por su rehabilitación y la de sus compañeras privadas de libertad.

“Hemos aprendido a elaborar canastos, billeteras, bolsos de mano, bolsones, porta celulares y diferentes recipientes con toallas, como jaboneras, las cuales son producto de la diversidad de cursos que se han recibido para ello y que nos han permitido obtener algún pequeño ingreso”, comentó Celada.

Este tipo de actividades se complementan con tareas de limpieza, ya que una de las principales misiones dentro de este centro es minimizar el ocio.

Las bolsas que confeccionan tienen distintos diseños.

La privada de libertad quien ha estado además recluida en el Centro de Orientación Femenina (COF), Santa Teresa y la Cárcel para Mujeres en Puerto Barrios, detalló que las 25 reclusas, se dedican a la Horticultura gracias al apoyo del Colectivo Artesana desde el 2009, quienes apoyaron con semillas, abono y capacitaciones por parte de expertos.

Se ha sembrado zanahoria, remolacha, güisquil, rábano, maíz, frijol negro, rojo, acelga, y el producto se vende a las personas que visitan el centro los días miércoles y domingo.

Ana Ingrid Celada lleva cuatro años en la cárcel de Cobán y está por cumplir la mayoría de la pena.

Cursos

La sastrería ha sido otro de los cursos que han beneficiado a muchas internas, Celada ahora se gana la vida porque hace pantalones, camisas, blusas y vestidos lo cual le dio la posibilidad de adquirir su propia máquina de coser.

Dentro de sus experiencias, comparte que el curso de inglés fue ella la que lo dio a sus compañeras y gracias a los cursos de ortografía y caligrafía han mejorado su escritura y el curso de Kekchí les permite comunicarse mejor entre la comunidad.

“Hemos recibido cursos de dibujo y para las privadas que no saben leer y escribir se tiene el plan de alfabetización y en estos días se concluyeron los exámenes finales de cuarto y quinto primaria”.

Nota: Carlos Hernández
Fotográfia: Doriam Morales

COMPARTIR