“Así como nos unimos para celebrar la amistad y el cariño en este mes de febrero, es vital reconocer que nuestro entorno digital también requiere ese mismo cuidado y atención para proteger a quienes más valoramos.

En este mes, frente al aumento de intercambios digitales, regalos sorpresa y transacciones en línea, los riesgos cibernéticos como el phishing emocional se vuelven más presentes. Reforzar nuestra cultura de seguridad no es solo una tarea técnica, es un acto de cuidado que protege nuestros datos personales y los de nuestra red de contactos y seres queridos. Al igual que procuramos el bienestar de nuestros afectos en el Día del Cariño, debemos garantizar que nuestra huella digital sea segura, permitiéndonos compartir y conectar con la tranquilidad y la protección que nuestro entorno digital merece.
FUENTE: Subdirección de Equipo de Respuesta a Incidentes Cibernéticos.
