Emprendimiento de repostería artesanal ocultaba red de narcoactividad

Lo que aparentaba ser un emprendimiento legítimo de repostería artesanal, como muchos que operan actualmente en redes sociales, resultó ser una estructura criminal dedicada a la narcoactividad.

A diario, plataformas digitales sirven como vitrina para emprendedores que ofrecen productos artesanales y buscan generar ingresos. Estas ventas suelen concretarse mediante pagos electrónicos y entregas a través de servicios de mensajería por aplicación. Sin embargo, esta misma dinámica fue aprovechada por una organización criminal que utilizaba herramientas tecnológicas para operar de forma clandestina. El grupo comercializaba productos de repostería adulterados con distintos tipos de narcóticos.

El método era sencillo: promocionaban los productos en redes sociales, recibían pagos por medio de transferencias bancarias y coordinaban entregas mediante repartidores que desconocían el contenido ilícito de los paquetes. Cuando las distancias eran mayores, recurrían a otros servicios de distribución.

Esta fachada les permitía simular un negocio legítimo, mientras ocultaban sustancias ilícitas en alimentos como una forma alternativa de consumo. Según las investigaciones, las ganancias de esta actividad ascendieron a millones de quetzales.

Investigación profunda

Las primeras alertas fueron analizadas por investigadores de la Subdirección General de Análisis de Información Antinarcótica (SGAIA) de la Policía Nacional Civil (PNC), en el marco del Centro Interinstitucional contra la Narcoactividad en Guatemala (CICNAG). Tras varios meses de investigación, seguimiento e identificación de indicios, agentes de distintas unidades de la PNC, en coordinación con la Fiscalía de Delitos de Narcoactividad y el Fiscal Regional Metropolitano, ejecutaron un operativo que permitió desarticular esta red criminal.

La operación, denominada “Narco Repostería”, incluyó 15 allanamientos en los que se incautaron diversos insumos utilizados para la elaboración de postres, como harina, azúcar, chocolate, caramelo y gelatinas. Durante las diligencias también fue localizada una variedad de drogas, entre ellas marihuana en distintas presentaciones, cocaína, metanfetaminas, éxtasis, psilocibina y ketamina.

Asimismo, se decomisaron productos elaborados con estas sustancias, como galletas, brownies, pasteles, gomitas y otros. En uno de los inmuebles allanados, ubicado en Santa María de Jesús, Sacatepéquez, las autoridades localizaron un invernadero utilizado para el procesamiento de marihuana destinada a esta actividad ilícita.

Como resultado del operativo, se incautaron Q1,295,370.00 en efectivo, un arma de fuego, 14 teléfonos móviles, pesas digitales, cuatro computadoras portátiles, máquinas contadoras de billetes, diversos dispositivos electrónicos y cinco vehículos, entre otros indicios.

Desarticulan estructura criminal

La PNC reportó la captura de 11 personas, cuyas edades oscilan entre los 27 y 58 años. Además, otras dos fueron notificadas en centros de privación de libertad.

Los detenidos enfrentan cargos por comercio, tráfico y almacenamiento ilícito de drogas, siembra y cultivo de plantaciones ilícitas, lavado de dinero u otros activos y asociación ilícita. Las investigaciones también establecieron que uno de los capturados se desempeñaba como líder religioso y presuntamente utilizaba esta posición para evitar levantar sospechas sobre sus actividades.

Este operativo evidencia el fortalecimiento de la coordinación interinstitucional en la lucha contra la narcoactividad y la adaptación de las estructuras criminales al uso de plataformas digitales para encubrir sus operaciones.

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