El desarrollo de la Operación Centinela fortalece la presencia de la fuerza pública en Escuintla. Este proyecto interinstitucional involucra planes estratégicos de órganos de seguridad adscritos al Ministerio de Gobernación (Mingob), como la Policía Nacional Civil (PNC) y la guardia del Sistema Penitenciario (SP), quienes ejecutan tareas de acuerdo a sus funciones. Además, el Ejército de Guatemala integra operativos combinados, aportando sus esfuerzos en la preservación del orden público.

Parte de este plan integral se hace en los centros de privación de libertad Renovación I y la Granja Penal Canadá, que albergan reclusos en cumplimiento de condena. El trabajo del ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, desde el inicio de su gestión, ha abarcado lo referente a la recuperación de los centros de privación de libertad. Esta visión ha permitido identificar riesgos y mitigar amenazas en contra de la ciudadanía, que podrían venir desde el interior de los presidios.

Inicio de acciones
El primer día de actividades de la Operación Centinela se realizó una requisa en Renovación I, que además incluyó labores de limpieza y orden en los alrededores de este recinto para eliminar cualquier elemento que pudiera vulnerar la seguridad, tanto de este centro de reclusión, como de la Granja Canadá. Para ello, el Mingob efectuó diligencias administrativas que le permitieran actuar contra construcciones que se encontraban al ingreso de los recintos carcelarios.
Estas edificaciones no contaban con los permisos necesarios. Desde el exterior, parecían funcionar como venta de comida, bebidas y ofrecían servicios para quienes realizaban visitas a los presidios. Sin embargo, se investiga si estos negocios ilegítimos también eran utilizados presuntamente para ingresar ilícitos a las cárceles, así como la comisión de actividades delictivas que se pudieran organizar desde el interior.





Las resoluciones judiciales dieron el aval para que el SP procediera al derribo de las edificaciones. De esa manera, el lunes 7, por orden de juez, iniciaron las tareas de demolición. Con ello se contribuirá a la preservación de los protocolos de seguridad, y la limpieza y el ornato de los alrededores. Algunas de estas champas tenían más de 10 años de existir, según indicaron encargados de estos supuestos negocios.
La Operación Centinela se extiende a zonas urbanas, rurales y rutas de Escuintla, para recuperar la gobernabilidad y devolver la tranquilidad a los habitantes de este departamento.
