La participación de la sociedad es fundamental para fortalecer la prevención, atención y protección de las mujeres en Guatemala
Durante el programa “Frecuencia Joven”, de la Unidad para la Prevención Comunitaria de la Violencia (UPCV), del Viceministerio de Prevención de la Violencia y el Delito del Ministerio de Gobernación, transmitido cada jueves por MINGOB Radio, los expertos Frederick Vanegas y Lesther Morales abordaron la importancia de la participación de la sociedad en la prevención de la violencia contra la mujer.
Durante el espacio, los especialistas señalaron que uno de los principales desafíos para prevenir la violencia está relacionado con los patrones culturales y sociales que aún persisten en algunos sectores, particularmente aquellos vinculados con los roles tradicionales asignados a hombres y mujeres dentro del hogar.
Explicaron que es necesario promover una visión basada en la corresponsabilidad, en la que las tareas del hogar sean asumidas de manera equitativa y los hombres también participen activamente en estas labores. Consideraron que transformar estas concepciones contribuye a generar cambios en la forma de pensar y relacionarse dentro de la familia y la sociedad.

Nuevos paradigmas sociales
Los expertos también destacaron que las conductas pueden modificarse y que este proceso requiere un compromiso personal. Señalaron que los comportamientos se construyen a partir de las experiencias y aprendizajes adquiridos en distintos entornos, como la familia, la escuela y el trabajo, por lo que resulta importante identificar aquellos patrones que pueden reproducir conductas violentas o inadecuadas.
Asimismo, explicaron que los estereotipos asociados a la masculinidad pueden generar presión emocional, debido a expectativas como mostrarse siempre fuerte, evitar expresar sentimientos o considerar que pedir ayuda es una señal de debilidad. Ante ello, resaltaron la importancia de fomentar espacios donde las personas puedan expresar sus emociones y buscar apoyo cuando lo necesiten.
En ese sentido, enfatizaron que el bienestar físico, emocional y mental es un elemento importante para prevenir conductas violentas. Recomendaron realizar una reflexión sobre las propias acciones, identificar los patrones aprendidos y reconocer aquellos aspectos que pueden modificarse, con el propósito de fortalecer el manejo de las emociones y las reacciones ante diferentes situaciones.


Equidad y unidad
Los especialistas también resaltaron la importancia de sensibilizar a la población para evitar la reproducción de patrones y conductas que puedan afectar la convivencia y generar violencia. Añadieron que Guatemala cuenta con instituciones gubernamentales y organizaciones no gubernamentales que desarrollan acciones de prevención, atención y orientación en esta materia.
Finalmente, hicieron un llamado a continuar fortaleciendo las acciones de prevención y protección dirigidas a mujeres, niñas, niños y adolescentes, con el objetivo de reducir los factores de riesgo y prevenir hechos de violencia y acoso. Además, recordaron a la población que cualquier situación que ponga en riesgo la integridad de las personas puede ser reportada a la línea 110 de la Policía Nacional Civil.
CS Mingob
