“Sombra”, acompaña y motiva a Comandos de Operaciones Antinarcóticas COAN


En todas las etapas del entrenamiento de los 77 agentes que se formaron teórica, práctica y tácticamente, durante un poco más de tres meses, para pertenecer al selecto grupo de Comandos de Operaciones Antinarcóticas (COAN) fueron acompañados por una perrita de nombre “Sombra”, la cual fielmente participaba en todas las actividades de los aspirantes.


El objetivo que cada grupo de aspirantes posean durante su entrenamiento para graduarse de Comandos de operaciones Antinarcóticos (COAN) es porque la Sub Dirección General de Análisis de Información Antinarcótica (SGAIA), cuenta con una unidad canina, por lo que los aspirantes, al momento que se presente una convocatoria del curso K-9, tengan una idea de que y como, es convivir con un perro adiestrado para la detección de ilícitos informó Elmer Alvarado, Instructor de la Escuela Centroamericana de Entrenamiento Canino (ECEC).


Explicó que esta tradición inició allá por el año 2000, por iniciativa del Director de la Escuela de aquella época, con la misión de fortalecer los lazos de empatía entre perro y guía, pero que también se aprenden hábitos de responsabilidad, porque todos los alumnos deben, según el orden, bañarlo, darle su alimentación, estar al tanto de alguna enfermedad, en fin todos los cuidados que necesita.


Por su parte los alumnos se motivan a aprender el sentido de pertenencia, el amor a los animales, perseverancia, responsabilidad, limpieza, fidelidad y trabajo en equipo entre muchas otras cualidades, detalló Alvarado.


Ginger la primera mascota


Según el Instructor enfrente de la Escuela los vecinos tenían una hermosa perrita de nombre Ginger, cruce de labrador, quien se emocionaba cuando los aspirantes salían a realizar sus ejercicios por lo que ellos decidieron alquilarla, a lo cual los dueños accedieron, y así logró acompañar al menos 11 promociones, acompañando. a los futuros COAN, hasta que falleció por su avanzada edad. La tradición continuó con uno de los hijos de la citada perrita, Rambo, y él estuvo por varios años, teniendo como especialidad sacar bombas de humo de entrenamiento, de los cuartos de los aspirantes.


Posteriormente, una promoción ya decidió optar por adquirir una mascota, ya elegidas, unas de raza otras mestizos, pero siempre se ha mantenido la tradición, y, al final el can es cedido al agente COAN más responsable, quien se lo lleva a su casa, realizando un juramento de cuidarlo como corresponde afirmó Alvarado.


Jonathan Rolando Alejandro López, fue el asignado por la Vigésima Promoción de darle los cuidados y los mimos necesarios para que de ahora en adelante esté en su nuevo hogar, quien a su parecer es la Comando número 78 porque estuvo con todos ellos en su preparación, física, psicológica y tácticamente, fue valiente y nos demostró que si ella podía resistir nosotros también.


“Me siento muy contento y feliz de llevármela e hice la promesa ante todos los compañeros de cuidarla hasta donde Dios, decida, se va conmigo y mis dos hijos además en casa podrá divertirse con tres chihuahuas y cuatro perros salchichas”, puntualizó Alejandro Pérez.

Nota: Carlos Hernández
Fotos: Carlos Hernández
Video: Edy Lima
Vos Off: Alex Coxac

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